domingo, 22 de febrero de 2009

esvillaseñorcomunicación y educación

COMUNICACIÓN Y EDUCACIÓN

Comunicación y educación, que tema tan interesante y controvertido. En estos tiempos hablar de comunicación es hablar de la capacidad de expresar nuestras ideas, pensamientos y conocimientos a los demás y tocar el corazón del otro.
Constantemente estamos comunicando, a través de diferentes medios y de diferentes maneras. Ahora con los avances de la tecnología ya no hay distancias y el tiempo se acorta, los sucesos ocurridos mundialmente se dan a conocer en el mismo momento en el que están sucediendo, y nosotros como docentes tenemos un gran compromiso y responsabilidad con nuestros educandos y la sociedad.
Por este motivo es importante la capacitación constante hay que estar actualizados, y esto supone un gran reto, ya que en la actualidad el alumno puede rebasar al maestro en todos los aspectos.
Si el docente fuera únicamente un transmisor de la información este realmente no tendría que hacer nada en el aula, ya que el Internet te da mucha más información de la que nosotros como docentes pudiéramos transmitirles a nuestros alumnos.
El desempeño docente va más allá. Es una labor de amor como bien lo dice el autor, ya que el alumno lo que necesita no es un informante o un comunicólogo, sino a alguien que lo impulse, que lo ayude a desarrollar capacidades y a conocer sus habilidades reforzando todo ese potencial que ya trae consigo y fortaleciendo esa parte interna de su ser, con paciencia, infundiéndole confianza y seguridad, acompañándolo hasta lograr sus objetivos, mismos que le tendrán que servir para resolver sus problemas y los de su entorno, haciendo de el un ser con principios y valores, un ser responsable con la sociedad.
La tecnología está creando un nuevo mundo, y si bien es cierto nos está facilitando las cosas también nos está envolviendo, cabe mencionar que debemos ser conscientes de cómo utilizamos los medios tecnológicos como la televisión, el celular y el Internet ya que estos sí nos comunican extraordinariamente pero también nos aíslan y nos impiden comunicarnos con las personas que están más cerca de nosotros.
Los docentes debemos reflexionar sobre como se da el proceso de la comunicación y la debe articular con la enseñanza-aprendizaje haciendo de esta una herramienta que nos permita manejar signos y códigos correctamente utilizando los canales adecuados llevando a los alumnos a la interactividad de tal forma que estos medios refuercen la comunicación entre docentes y alumnos.
Através de la televisión, el maestro puede proporcionar su material para el alumno gravando sus clases o en videoconferencias de tal forma que el alumno pueda reforzar su conocimiento teniendo acceso a este material cuando lo disponga.

Estos medios deben ser mediadores entre el docente, el objeto de estudio y el estudiante, llevando al alumno a una formación integral.

domingo, 8 de febrero de 2009

¿El aprendizaje es algo tan trivial que se pueda observar y medir con base en unas simples preguntas a propósito de unos contenidos cualesquiera?

Desde mi experiencia docente, la evaluación situada en un enfoque constructivista requiere operar criterios y porcedimientos evaluativos, así como desarrollarlos y ajustarlos de acuerdo al objetivo que se pretenda alcanzar, a las características de los estudiantes, al contexto en el que se desarrollan y a la institución. De esta manera, se podrán ampliar los dispositivos de evaluación mejorándolos ya que efectivamente el aprendizaje no se puede medir con simples preguntas.
Para esto se pueden establecer formatos de evaluación diseñados para evaluar diferentes aspectos del alumno, ya que adquirir competencias, es adquirir la capacidad de poner el conocimiento en acción, en contextos diferentes, teniendo una actitud crítica y reflexiva y resolviendo problemas de su vida cotidiana.

CONCEPCIONES DEL APRENDIZAJE

Concepciones del aprendizaje.
¿Qué finalidad debe tener el sistema educativo?
Detrás de cualquier propuesta metodológica se esconde una concepción del valor que se atribuye a la enseñanza, así como unas ideas más o menos formalizadas y explícitas respecto a los procesos de enseñar a aprender.
Al leer este texto se vienen ciertas preguntas a mi mente ¿Qué pretendemos que consigan nuestros alumnos? Un modo de determinar lo objetivos de la educación es hacerlo en relación con las capacidades que se pretenden desarrollar en los alumnos. Existen capacidades cognitivas o intelectuales, motrices, de equilibrio y autonomía personal (afectivas), de relación interpersonal y de inserción y actuación social. Así podemos ver que el papel asignado hasta ahora a la enseñanza ha priorizado las capacidades cognitivas, pero no todas, sino aquellas que se han considerado más relevantes y que corresponden al aprendizaje de las asignaturas o materias tradicionales.
Las teorías acerca de la enseñanza actuales nos llevan a una formación integral ya que cuando se intenta potenciar cierto tipo de capacidades cognitivas, al mismo tiempo se está influyendo en las demás capacidades.
La capacidad de una persona para relacionarse depende de las experiencias que vive y los centros educativos son uno de los lugares preferentes a esas edades, para establecer vínculos y relaciones que condicionan y definen las propias concepciones personales sobre uno mismo y sobre los demás.
La posición de los adultos ante la vida y las imágenes que ofrecemos a los más jóvenes, la forma de establecer las comunicaciones en el aula, el tipo de reglas de juego y de convivencia inciden en todas las capacidades de la persona.
Nosotros como docentes podemos intentar comprender la influencia que estas experiencias tienen e intervenir para que sean lo más beneficiosas posible para el desarrollo y la maduración de los alumnos. Pero de cualquier forma, tener un conocimiento riguroso de nuestra tarea implica saber identificar los factores que inciden en el crecimiento de los alumnos. El segundo paso consistirá en aceptar o no el papel que podemos tener en este crecimiento y valorar si nuestra intervención es coherente con la idea que tenemos de la función de la escuela y, por consiguiente, de nuestra función social como enseñantes.
El término “contenido” normalmente se ha utilizado para mencionar aquello que debe aprenderse, pero en referencia casi exclusiva a los conocimientos de las materias o asignaturas clásicas.
Debemos desprendernos de esta idea de contenido y entenderlo como todo cuanto hay que aprender para alcanzar unos objetivos que no solo abarquen las capacidades. Lo importante es que hay que hay que saber, saber hacer y ser. Es decir contenidos conceptuales, procedimentales y actitudinales.